Twitter
RSS

Con Que Entonces Adios

Poemas romanticos

Con Que Entonces Adios

Carlos Mora Vanegas

Solo en la agonía de despedirnos somos capaces de comprender la profundidad de nuestro amor .George Eliot

Mucha veces habremos dicho adios, a la familia, personas conocidas, amigos,companeros de estudio y  por què no,  otras que de alguna forma compartieron afectividad con nosotros.

No cabe la menor duda, por tanto,  nos habremos sorprendido ,aprendido  en lo que llevamos de vida, lo que esto   ha significado diciendo adios y probamente,  algunos no nos hemos vuelto a ver, enontrar,por que simplemente, se despidieron de esta dimensiòn, dejàndonos  contaminadas nuestras emociones que mucha veces se activan por el recuerdo de lo vivido, compartido.

Lo interesante, es estar consciente de lo que representa en su momento el adios, su alcance, lo que significa y ha significado para nostros. Quizàs ,ese  adios generò sufrimiento, emociones muy significativas en nuestra conducta,comportamiento y probablemente,no hemos podido asimilar lo que ello ha originado,todo dependerà, cuanto nos ha representado.

Quizàs,el adios màs fuerte, que màs nos  ha afectado, es aquel vinculado con lo afectivo familiar , con la pareja, amistad, su efecto, dependerà lo que la persona representò .

No cabe la menor duda, que el alcance del adios representa, significamucho  para una persona, y muy bien  se expone  en la poesia  de Paul Geraldy,que como se sabe fue un extraordinario  Poeta y dramaturgo francés, nacido el 6 de marzo de 1885 en Paris.
Hijo del periodista Georges Lefèvre quien había tenido cierto renombre por la traducción de “Romeo y Julieta” en 1890, y de quien heredó su afición por la literatura, tomó el apellido “Géraldy” de su madre, para adoptarlo como seudónimo.
En 1908 publicó los primeros poemas bajo el título de “Les petites âmes”, seguidos en 1912 por “Toi et moi”, un conjunto de poemas livianos de corte romántico, inspirados por su gran amor, la bella cantante de ópera Germaine Lubin. Su matrimonio terminó en 1926 a raíz del affaire de Germain con el mariscal Philippe Pétain.
Su verdadero valor literario se refiere al teatro, especialmente en las obras “Aimer” en 1921, “Le prélude” en 1938 y “L’homme et l’amour” en 1951. Fue cofundador de Cenáculo 20 con Chaplin y Gershwin en 1920 e hizo parte del Consejo Literario de la Fundación Príncipe Pierre de Mónaco a partir de 1952.
Falleció a la edad de 98 años en  Neuilly-sur-Seine el 10 de marzo de 1983

DESPEDIDA

Conque entonces, adiós. ¿No olvidas nada?
Bueno, vete… Podemos despedirnos.
¿Ya no tenemos nada qué decirnos?
Te dejo, puedes irte…
Aunque no, espera, espera todavía
que pare de llover… Espera un rato.

Y sobre todo, ve bien abrigada,
pues ya sabes el frío que hace allí afuera.
Un abrigo de invierno es lo que habría
que ponerte… ¿De modo que te he devuelto todo?
¿No tengo tuyo nada?
¿Has tomado tus cartas, tu retrato?

Y bien, mírame ahora, amiga mía;
pues que en fin, ya va uno a despedirse.
¡Vaya! No hay que afligirse;
¡vamos!, ¡no hay que llorar, qué tontería!

¡Y qué esfuerzo tan grande
necesitan hacer nuestras cabezas,
para poder imaginar y vernos
otra vez los amantes
aquellos tan rendidos y tan tiernos
que habíamos sido antes!

Nos habíamos las vidas entregado
para siempre, uno al otro, eternamente,
y he aquí que ahora nos las devolvemos,
y tú vas a dejarme y yo voy a dejarte,
y pronto partiremos
cada quien con su nombre, por su lado…
Recomenzar… vagar…
vivir en otra parte…
Por supuesto, al principio sufriremos.
Pero luego vendrá piadoso olvido,
único amigo fiel que nos perdona;
y habrá otra vez en que tú y yo tornaremos
a ser como hemos sido,
entre todas las otras, dos personas.

Así es que vas a entrar a mi pasado.
Y he de verte en la calle desde lejos,
sin cruzar, para hablarte, a la otra acera,
y nos alejaremos distraídos
y pasarás ligera
con trajes para mí desconocidos.
Y estaremos sin vernos largos meses,
y olvidaré el sabor de tus caricias,
y mis amigos te darán noticias
de “aquel amigo tuyo”.

Y yo a mi vez, con ansia reprimida
por el mal fingido orgullo,
preguntaré por la que fue mi estrella
y al referirme a ti, que eres mi vida,
a ti, que eras mi fuerza y mi dulzura,
diré: ¿cómo va aquella?

Nuestro gran corazón, ¡qué pequeño era!
Nuestros muchos propósitos, ¡qué pocos!;
y sin embargo, estábamos tan locos
al principio, en aquella primavera.
¡Te acuerdas? ¡La apoteosis! ¡El encanto!
¡Nos amábamos tanto!

¿Y esto era aquel amor? ¡Quién lo creyera!
De modo que nosotros -aún nosotros-,
cuando de amor hablamos
¿somos como los otros?
He aquí el valor que damos
a la frase de amor que nos conmueve.
¡Qué desgracia, Dios mío que seamos
lo mismo que son todos! ¡Cómo llueve!

Tú no puedes salir así lloviendo.
¡Vamos!, quédate, mira, te lo ruego,
ya trataremos de entendernos luego.
Haremos nuevos planes,
y aun cuando el corazón haya cambiado,
quizá revivirá el amor pasado
al encanto de viejos ademanes.
Haremos lo posible;
se portará uno bien. Tú, serás buena,
Y luego… es increíble,
tiene uno sus costumbres; la cadena
llega a veces a ser necesidad.

Siéntate aquí, bien mío:
recordarás junto de mí tu hastío,
y yo cerca de ti mi soledad.

Paul geraldy

Doctor en educación; maestrías en administración de empresas: calidad y productividad; educación Ingeniero -administrador; Abogado. Docente titular e investigador de postgrado UC. Coordinador Programa de Postgrado especialidad Calidad y productividad, Area de Postgrado, Faces, UC consultor-asesor empresarial DEPROIMCA www.deproimca.com EXATEC *Premio Consejo Iberoamericano de excelencia educativa

poemas romanticos, frases para enamorar

Te extrano tanto / poemas romanticos

poemas romanticos, frases para enamorar

penny la persona mas bonita en mi vida (piropos de amor)

piropos de amor, frases para enamorar

Frases para enamorar

frases para enamorar, frases para enamorar

Augusto Ferr

Poemas romanticos

Augusto Ferr

poemas romanticos, frases para enamorar

frases cortas de amor, frases para enamorar