Poemas Romanticos

Casi fuera del cielo ancla entre dos montanias la mitad de la luna.

Girante, errante noche, la cavadora de ojos.

A ver cuantas estrellas trizadas en la charca.

Hace una cruz de luto entre mis cejas, huye.

Fragua de metales azules, noches de las calladas luchas,

mi corazon da vueltas como un volante loco.

Ninia venida de tan lejos, traida de tan lejos,

a veces fulgurece su mirada debajo del cielo.

Quejumbre, tempestad, remolino de furia,

cruza encima de mi corazon, sin detenerte.

viento de los sepulcros acarrea, destroza,

dispersa tu raiz soniolienta.

Desarraiga los grandes arboles al otro lado de ella.

Pero tu, clara ninia, pregunta de humo, espiga.

Era la que iba formando el viento con hojas iluminadas.

detras de las montanias nocturnas,

blanco lirio de incendio, ah nada puedo decir!

Era hecha de todas las cosas.

Ansiedad que partiste mi pecho a cuchillazos,

es hora de seguir otro camino, donde ella no sonria.

Tempestad que enterro las campanas,

turbio revuelo de tormentas para que tocarla ahora,

para que entristecerla.

Ay seguir el camino que se aleja de todo,

donde no este atajando la angustia, la muerte, el invierno,

con sus ojos abiertos entre el rocio.